Dario Novellino: premio Paul K. Feyerabend 2013

Dario Novellino: premio Paul K. Feyerabend 2013

Darío es una de esas personas admirables que dedican sus vidas a una causa justa. La suya es la de la lucha por la autodeterminación de los pueblos indígenas de la isla de Palawan (Filipinas). En los últimos veinticinco años, el esfuerzo de Darío por proteger los derechos a sus recursos tradicionales de los pueblos indígenas de Palawan ha sido implacable, derivando en nuevas y más potentes formas de capacitación para las comunidades locales. Un momento revelador en la vida de Darío tuvo lugar en 1987, cuando, sin ayuda de nadie, se dedicó a proteger a una comunidad Batak frente a una compañía dedicada a la tala de árboles que pretendía explotar la madera en su territorio. Dado que los Batak son cultivadores y cazadores-recolectores, la pérdida de sus bosques significaba la pérdida de su modo de vida y su cultura.

Como en muchas otras ocasiones, en Filipinas, los príncipes indígenas de los bosques se transformarían en miserables pedigüeños en la ciudad. Fue entonces cuando Darío descubrió el sabor embriagador de ser capaz de obtener mejores resultados sólo pertrechado con la determinación, la inteligencia y el sentido de la justicia. Debido a su campaña, la compañía taladora tuvo que parar y los Batak se salvaron.

Pero Darío se dio cuenta de que hubiera podido hacer mucho más si hubiera contado con mayor conocimiento acerca de las gentes y las culturas que tanto le preocupaban. Así pues, estudió antropología social (Master at the School of Oriental and African Studies, University of London, 1995) y antropología medioambiental (Ph.D., University of Kent,2003)

De hecho, se dedicó a la investigación, publicando trabajos acerca de antropología medioambiental, etno-ecología, conocimiento indígena, shamanismo, rituales, cosmología y la antropología del desarrollo. Pero siempre supo que su lugar estaba más con la gente que con los libros y los ordenadores, y por eso se sintió dispuesto a renunciar al confort y al salario para seguir su propio sentido de justicia y solidaridad con los oprimidos. En 1989, Darío colaboró con los Penan de Sarawak, llevando sus reivindicaciones a nivel internacional, lo cual condujo a una campaña internacional de los Amigos de la Tierra para salvar el bosque Sarawak, y a una llamada a la prohibición de importar troncos tropicales desde el Este de Malasia a Europa.

Pocos años después, en la provincia indonesia de Riau (Sumatra) prestó su apoyo al Orang Batang Sikkai ( también conocido como Sakai) para preparar una reclamación formal acerca de la entrada en el territorio de las compañías petrolíferas, las plantaciones de aceite de palma y las concesiones de talado de bosques.

Desde 2006 ha estado apoyando la trashumancia de los pastores de las montañas Aurunci (Italia central) para organizar y construir vínculos con otros pastoreos (por ejemplo en el Tibet y en Kirgizstan).

En 2013, Darío es coordinador internacional de la campaña por ALDAW (Ancestral Land/Domain Watch) de Palawan, colaborador sin retribución del Centro para la Diversidad Biocultural (CBCD) de la Universidad de Kent (UK), marido de una mujer filipina y padre de dos niñas gemelas. Por hacer que los pueblos indígenas de Palawan y Mindanao se crezcan en su mutua solidaridad contra los peligros de la monocultura del aceite de palma en sus tierras… Está a punto de pasar varios meses en Filipinas.