Dingo Marcus, Indonesia

Dingo Marcus, Indonesia

“Un día, mientras iba paseando del pueblo al bosque, me paré junto al río y pensé que el bosque, los árboles, el agua…no están solo para explotarlos y agotarlos sino que son la fuente de nuestro sustento y del bienestar de nuestros hijos y de nuestros nietos. Necesitamos proteger el agua y restaurar los bosques. Ellos nos ayudan y nosotros necesitamos ayudarles a ellos”.
Con estas sencillas palabras, Dingo Marcus comparte su filosofía de vida y su convicción de que necesitamos mantener un equilibrio entre conservación y desarrollo. Dingo es el Jefe del pueblo de Tanjung, subdistrito de Mentebah, Kapuas Hulu Regency, West Kalimantan, en Indonesia.


Fiel a su pensamiento y convicción, Dingo ha movilizado a su comunidad para iniciar la restauración de las áreas degradadas del bosque. Juntos han plantado especies de árbol valoradas, como árboles frutales, caucho, café y otros para ayudar a la recuperación de un buen bosque para el pueblo. En reconocimiento a sus esfuerzos, el Gobernador de West Kalimantan en 2015 cedió un área de bosque de 2520ha para que fuera gestionada por la comunidad para incremento de los servicios ambientales (agua y ecoturismo) y en beneficio de la comunidad.

Dingo siempre se ha interesado por los temas sociales y medioambientales de su tierra en Kapuas Hulu Regency. Vió la amenaza de las plantaciones de aceite de palma y el peligro de la falta de regulación de las minas de oro artesanales, tanto para el entorno como para la salud humana. Se preocupó por el impacto negativo de la expansión del aceite de palma para el bosque y los recursos naturales y cree que el buen desarrollo necesita tener en cuenta el entorno. Su actitud humilde y modesta encubre un carismático liderazgo y una fuerte capacidad para liderar con el ejemplo. Ha tenido éxito no solo en la creación de seguidores en su pueblo sino también llevando al pueblo de Tanjung a la preeminencia en cuanto a iniciativas de conservación y restauración en el distrito y la provincia.

En un país en el que las demandas por el desarrollo son la mayor prioridad, no es fácil rechazar caminos provechosos a corto plazo como las concesiones mineras o de aceite de palma. Las alternativas son itinerarios a largo plazo hacia el desarrollo, que son más sostenibles y más justos para la población local y el entorno, pero también exigencias para más adelante en términos de prevención, honestidad personal y buena disposición para el trabajo.

Dingo es un líder íntegro y con visión para la protección del entorno y el sustento sostenible de su comunidad, y un modelo a seguir para otros pueblos. Humildemente acepta el Premio PKF 2016 y está muy agradecido del reconocimiento para sí mismo, pero también en nombre de su pueblo y su tierra, los ancestros de su pueblo y sus hijos, para que así ellos puedan continuar cuidando de su entorno.